FERRATAS

12.03.2018

VIAS FERRATAS

Una vía ferrata es un itinerario tanto vertical como horizontal equipado con diverso material: clavos, grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas, que permiten el llegar con seguridad a zonas de difícil acceso para senderistas o no habituados a la escalada. 


Cala del Molí

-Dificultad: Bajo-Duración: 3:30h-Nivel: Medio -Altitud máxima: 35m

Descripción de la ruta:

La equipación que encontraremos es variada, incluye 5 puentes, 3 tibetanos, 1 nepalí y 1 tronco.

En 2015 el tibetano más largo se ha instalado más alto para evitar una zona de desprendimientos y el recorrido de la primera parte se ha modificado ligeramente añadiendo dificultad.

El punto estrella continua siendo la subida ligeramente desplomada que nos lleva a la salida de la Cala del Molí, a mitad de recorrido.


Ferrata de Centelles

-Dificultad: Bajo-Duración: 3h-Nivel: Medio-Altitud máxima: 800m

Descripción de la ruta:

El primer tramo empieza fuerte, con tres paredes verticales, que nos suben de golpe más de 60 metros y con un par de desplomados pronunciados el famoso puente tibetano.

Desde aquí ya contemplamos una magnífica vista del Montseny, de Centelles y de todo el valle surcado por el río Congost, que no perderemos en todo el recorrido.



Teresina

-Dificultad: Difícil-Duración: 3:30h-Nivel: medio-Altitud máxima: 1.236m

Descripción de la ruta:

Una vía ferrata en Montserrat es sinónimo de dificultad y la vía ferrata Teresina no es una excepción. La vía se inicia en la canal del Mejillón, por un paso equipado con una grapa serrada, buen indicador del inicio y una cadena. Después encontraremos un paso encajonado entre grandes bloques, esta vez equipado con grapas y cadenas.

Después de subir por un plano inclinado, llegamos a un puente natural de roca y a uno de los pasos más aéreos de la vía. Bien equipado quedamos suspendidos encima de la canal del Mejillón y podemos contemplar el inicio de la vía y la paralela canal de Sant Jeroni. Superado este resalte avanzamos con la ayuda de cadenas por un tramo inclinado pegados a la pared. Llegamos a una pequeña cima y podemos contemplar, las paredes frontales de Montserrat y la pared de Santa Cecília.

El camino gira 180 grados y nos lleva hacia una pequeña canal equipada con cadenas y numerosas grapas (este es el tramo más vía ferrata clásica) hasta llegar a la cima de Santa Cecília. Hemos recorrido la mitad de la vía y podemos contemplar a lo lejos el Mirador de Sant Jeroni y la estrecha chimenea por la que afrontaremos el paso más difícil.